sáb. Dic 15th, 2018

Por Gamaliel Valle Hamburgo

Durante décadas y por más tiempo del que las palabras pueden describir se encuentran los recuerdos y memorias de los misioneros jesuitas que se encargaron de producir testimonios escritos que informaban sobre la vida de la misión.

Tal es el caso de las acuarelas del misionero jesuita Ignacio Tirsh, el padre Ignacio llegó en 1762 desde Bohemia, República Checa como asistente del padre Lucas ventura; durante los años que el padre estuvo en la entidad subsistieron 47 láminas a color en Praga con sus reseñas que ilustraban la vida cotidiana de los misioneros jesuitas en nuestra entidad.

Gracias al padre Ignacio quedaron grabados varios fragmentos de la vida cotidiana, durante la estancia de los misioneros jesuitas en nuestra entidad.

LINK DEL VIDEO

Deja un comentario

Subscribe To Our Newsletter

[mc4wp_form id="69"]
A %d blogueros les gusta esto: