dom. Abr 21st, 2019

La paceña que llegó a convivir en la Casa Blanca

DAMA EJEMPLAR

Mujer de Dos Naciones

María Amparo Ruíz de Burton

·         Primer mujer latinoamericana en publicar novelas en lengua inglesa

·         Mujer sudcaliforniana ejemplar, olvidada por la historia

Por Cuauhtémoc Morgan

Ella tenía tan sólo quince años. Residente de La Paz, fue testigo del desembarque de las tropas norteamericanas que lidereaba el teniente Henry S. Burton, al mando de un contingente que tomó la plaza para asegurar la neutralidad de las autoridades bajacalifornianas. La fecha: Martes 20 de julio de 1847, durante la injusta guerra que hicieron los Estados Unidos a México.

Entonces La Paz era una población con apenas mil habitantes. Ahí era la capital de la Baja California gobernada por Francisco Palacios Miranda, quien rindió la plaza al invasor para evitar derramar sangre inútilmente, pues ni siquiera contaba con pertrechos ni personal militar para hacer frente a los norteamericanos.

María Amparo era integrante de una de las familias más prominentes de la capital, nieta de José Manuel Ruíz quien ocupó varios cargos públicos como comandante de presidio y en ocasiones como gobernador.

En honor a la verdad, la mayor parte de los residentes de La Paz adoptaron una actitud colaboracionista con los norteamericanos invasores. Cuando se izó la bandera yanqui no hubo protestas, incluso se organizaron varias galas en las que participaron las autoridades locales y los oficiales estadounidenses.

Fue en una de esas galas donde impresionado el teniente Henry S. Burton por la belleza de la adolescente María Amparo, comenzó a cortejarla hasta iniciar un discreto noviazgo. El militar, condecorado como héroe de guerra en la campaña de la Florida, apenas tenía 29 años cuando le propuso matrimonio, pues existía la certeza de que una vez ganada la guerra, la península entera pasaría a formar parte del territorio de los Estados Unidos.

Sin embargo, los pobladores de La Paz jamás pensaron en que se habría de iniciar una resistencia contra el ejército invasor a cargo de los oficiales mexicanos Manuel Pineda y Antonio Mijares que pusieron en jaque a los norteamericanos con una guerrilla que les causó varias bajas.

Los registros históricos dan por asentado que la población de La Paz y parte de los residentes de Los Cabos, colaboraron con los norteamericanos por lo que fueron calificados como traidores.

Al llegar a su fin el conflicto entre ambas naciones con la firma del tratado Guadalupe Hidalgo en febrero de 1848, se estableció que la península de Baja California no sería anexada a los Estados Unidos, lo que puso en predicamento a las familias de La Paz que participaron con el enemigo. Era obvio que María Amparo daba por un hecho el rompimiento con su amado, que dadas las circunstancias tendría que abandonar el territorio nacional. Aún así hubo un intento de declarar independiente la península el 5 de julio de 1848, mismo que no prosperó.

Pero se hizo el ofrecimiento de parte de los norteamericanos a las familias paceñas para exiliarse de manera voluntaria en el norte de California, a lo que respondieron positivamente 400 (algunos autores señalan que 500), con lo que se vació la capital de Baja California que estuvo a punto de convertirse en una población fantasma.

Entre las familias exiliadas iba María Amparo Ruiz quien se casó con el teniente Burton en julio de 1849 en una ceremonia primero católica y  después protestante que resultó ser toda una novedad en la ciudad de Monterrey del recién fundado estado de California. Fue en ese tiempo que se compuso una canción en su honor, la más famosa de la época titulada “The Maid of Monterey”, que relata su amoroso primer encuentro en La Paz.

Maria Amparo y la élite del poder en los Estados Unidos

La ascendiente posición de Burton en el ejército, llevó a la sudcaliforniana María Amparo a tener contacto directo con la élite del poder en los Estados Unidos, donde amplió su cultura dada la educación privada que le financió su marido y diversificó sus actividades atendiendo los intereses familiares tanto en México con su país adoptivo.

Adquirió una hermosa propiedad conocida como Rancho Jamul, cerca de San Diego donde su esposo fue nombrado comandante de las fuerzas armadas en 1852.

Ella siguió de cerca la carrera militar de su marido, hombre cercano a los presidentes James Buchanan y Abraham Lincoln. De este último la sudcaliforniana asistió como invitada especial a su toma de poder en marzo de 1861.

María Amparo fraternizó con los congresistas norteamericanos durante su larga estancia en Washington y participó en varias celebraciones en la Casa Blanca como invitada distinguida al lado de su marido. Esta cercanía con el poder norteamericano le abrió las puertas a diplomáticos mexicanos los que siempre agradecieron su intermediación para congeniar las relaciones entre ambas naciones.

Hay registros epistolares en donde se agradece a María Amparo su “amable intervención” en delicados asuntos de estado planteados por México donde participó como traductora durante los difíciles tiempos de las guerras de reforma y la invasión francesa.

Ella siempre respaldó a su marido en su labor como militar e incluso por su intervención, el presidente Abraham Lincoln pide a su secretario de Guerra Simon Cameron el 1 de junio de 1861 el ascenso de Henry S. Burton al grado de coronel “si esto no depara injusticia a otros miembros del ejército regular”.

Su posición privilegiada también fue utilizada por Benito Juárez para cabildear el tratado McLane – Ocampo que al final de cuentas, para suerte de México, jamás fue aprobado. También fue crítica del ilustre presidente oaxaqueño a quien calificó como un “adorador crónico de los Estados Unidos”.

Henry S. Burton muere en abril de 1869 en Rhode Island de un mal derivado de la malaria. María Amparo queda viuda con dos hijos, Nelly y Harry, con los que se retira a vivir en su tan amado rancho Jamul de San Diego.

María Amparo incursiona como escritora

Durante su viudez, la inteligente sudcaliforniana publica su primer novela escrita en idioma inglés titulada “Who would have tought it?” (“¿Quién lo habría pensado?”) bajo el seudónimo de C. Loyal (Citizen Loyal – Ciudadano Leal), en 1872. Posteriormente en 1875 publica una segunda novela titulada “The Saquatter and the Don” (“El invasor de tierras y el señor”), donde retrata de manera sarcástica todos los problemas sobre la tenencia de la tierra que enfrentaba, pues su tan querido rancho Jamul era objeto de reclamo de otros residentes norteamericanos. La publicación de ambos libros convierten a María Amparo en la primera mujer latina de los Estados Unidos en publicar novelas en lengua inglesa con gran éxito, que aún a la fecha son objeto de reconocimiento de los críticos de literatura.

Y es que la valiente mujer inició una serie de largos juicios en los Estados Unidos y también en México, al ser heredera de grandes extensiones de tierra de su abuelo José Manuel Ruíz en la zona de Ensenada, Baja California.

La muerte de María Amparo

El resto de su vida y fortuna lo dejó la notable sudcaliforniana en los juicios por tierras en ambas naciones que fueron llevados por la Comisión Mixta de Reclamaciones México – Estados Unidos de América. Ella muere de fiebre gástrica el 12 de agosto de 1895 en Chicago a los 64 años.

Los juicios fueron fallados a su favor parcialmente por la comisión citada 50 años después de su muerte.

¿Y su tan amado rancho Jamul?

Ah, el Rancho Jamul de San Diego actualmente es escenario de vejación donde elementos de la policía fronteriza descargan su ira y racismo todos los días contra decenas de nuestros compatriotas que buscan mejorar su vida en los Estados Unidos.

 

Bibliografía:

“María Amparo Ruiz de Burton, mujer entre dos banderas”. Ensayo de Rogelio Aguilar Jiménez publicado en el número 79 de “Compromiso, órgano informativo del Poder Judicial de la Federación”.

“María Amparo Ruiz Burton: The General’s Lady”. The Journal of San Diego History, summer 1984, Volume 30, No. 3.

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